A muerte con la Vida… Blog de Jerónimo Mejías


Marzo 2018
marzo 18, 2018, 12:39 pm
Filed under: General

Al salir hoy de casa me encuentro a la vecina y me dice: “Buenos días”… “Biiiiiiien”, me contesto. Salgo a la calle, llueve a mansalva, hace frío, nada más salir piso una mierda de perro, voy a por el coche y no esta, se lo ha llevado la grúa por aparcar delante de un garaje… No me lo pienso más, me acerco donde la vecina. Llamo a su puerta, me abre sonriendo la cabrona: – “Mentirosa, eres una mentirosa”-, le espeto en su cara… ¡Hay que ver eh!, la gente cada vez te miente más, porque sí, sin haberles hecho nada… yo no sé donde vamos a llegar con este descaro!!!

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“Las palabras se las lleva el viento”, dicen… y tienen razón. Pero…¿A dónde se las lleva?… Yo lo sé… a mi vera.

Me siento en mi lugar de costumbre en el trabajo. Ya sabéis, yo trabajo sentado, esperando que pase algo o esperando que no pase nada, nunca lo tuve muy claro. Pues eso, me siento, por las noches y no sé por dónde entran en las noches de viento pero el salón donde me gano mi sueldo se llena de palabras, de todo tipo y lugar. Yo las dejaría por ahí tiradas, pero no quiero que luego los niños me digan: “Mira cómo tienes el salón de palabras y luego nos dice a nosotros que no dejemos la ropa tirada por ahí…”. Así, que las recojo. Voy haciendo montoncitos con ellas y, cuando me vengo a dar cuenta, ellas se reagrupan para formar sus propias historias.

Anoche, por ejemplo, en un montón se me formó la historia de alguien que, a falta de trabajo asalariado, intentaba venderse a si mismo. Lo único de si que tenía algo de valor, pensó, era todo el tiempo que le sobraba. Tenía tiempo para dar y regalar, pero él decidió venderlo a cambio de productos de primera necesidad. Siempre había alguien diciendo que le faltaba tiempo para hacer esto o lo otro, y él podía cubrir esa demanda. A la mayoría de sus clientes les faltaba tiempo para sentarse a leer o escribir o dibujar…algo de lo que él podía encargarse sin esfuerzo. A otros les faltaba tiempo para estar con sus hijos, algo que él también podía hacer. Otros pedían algo de tiempo para estar con sus amigos, y él se lo ofrecía, aunque a primera, sus amigos quedaban un poco aturdidos cuando les decía:”Vengo en nombre de tu amigo X, que le gustaría estar contigo un poco pero no tiene tiempo”… superada la primera reacción, aprovechaban para contestar que a ellos también les faltaba tiempo para estar con su amigo, así que se iba solo por ahí, llevando consigo a todo el grupo de amigos y conversaba, bebía y se reía por todos ellos…siempre quedaban satisfechos de la labor profesional, porque aunque siempre anduviese solo, era bastante sociable… También le pedía visitar a madres sola en una residencia, y pasaba tardes completas con ellas, o a amigos en el hospital, y é iba y se sentaba a su lado horas enteras…todo iba bien, hasta que llegó uno que no pedía un poco de tiempo, pedía toda una vida.

Dijo que le faltaba al menos una vida, que no tenía ninguna. Eso era más del producto que se ofrecía, pero, ufff, no sé, quizás le dio lástima… Sí, le vendió la suya. Tampoco se está tan mal sin vida. Tiene sus ventajas. Por ejemplo, si alguien viene a quitarte tu vida…ahhhh, se jode, se tiene que ir de vacío, no tiene nada que quitarte!!!!…Por ejemplo, la muerte, jejeje…la muerte se descompone de rabia e impotencia, pues, estando sin vida, no tiene nada que hacer contigo, pierde su poder… También la falta de vida hace que no te preocupes por tonterías, como por ejemplo, preguntarte qué vida llevas, qué coño haces con tu vida…naaaaada, todo eso deja de importar. Es un chollo…

Por eso, cuando volvió el cliente al que vendió su vida, intentando la devolución porque, según decía, se la dio en mal estado. No le hizo caso, por supuesto. El otro, estaba tan desesperado por tener una vida que no se fijó en la letra pequeña, además de no tener garantía, que fuera a reclamar a las compañías de seguros, o que se jodiera… Además, él, ya no tenía vida, no tenía tiempo que perder y mucho menos para contestarle…

Esa historia salió de un sólo montón… hice otro montón con las palabras sobrantes…pero esa es otra historia. Si tengo tiempo esta noche la comparto con vosotrxs… pero, a ver, si tenéis más cuidado con las palabras y la agarráis fuerte, que no se las lleve el tiempo…me dejáis el salón a rebosar, y así, no hay quién estudie…

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A este jueves que va llegando, no lo conozco de ná… Puede ser un buen día o un mal día, ya veremos… Por lo pronto, le deseo un buen Jero..
– “Hola, qué tal, que tengas un buen Jero!”…

… Eso sí, como más adelante descubra que es un mal día…JAA!…va a saber lo que es un mal Jero…. y no le va a gustar!!!….

También, a veces ocurre, te encuentras delante con un buen día, un día bueno bueno de verdad…pero resulta que, justo entonces, te pilla que no estás preparado aún para él…

Es queeee… llevar la vida día a día, no se crean que es tan fácil como dicen!!

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Al levantarme hoy, me he encontrado con un día mal hecho o poco hecho, no sabría decir. Creo que es de esos días de marca blanca, baratos, con defectos de fabricación, un día de relleno, de esos hechos con los restos de otros, las sobras, pero que no llega para dar ni siquiera otro día completo… Cualquier otro día, lo hubiera abortado y me hubiera vuelto a enterrar a dos palmos bajo el edredón, pero no… no sé por qué, yo, hoy, lo quería vivir, lo quería como era, así, con sus limitaciones, su falta de esperanza de vida…

Quería que en el poco tiempo que nos quedara juntos, pudiera hacer algo por él que lo dignificara, por lo que valiera la pena seguir existiendo un poquito más, por lo menos que llegara a la medianoche… ¿Qué podría hacer?… siempre que me encontraba con un día así, me daba por ir a correr, como si quisiera adelantar sus latidos con cada carrera, como si quisiera dilatar su distancia, su marco, su radio de visión…pero justo hoy, con la ciática, no puedo. Podría subirme a la azotea y ponerme a gritar, romper con mis gritos la rutina de mi calle, regalar a mi barrio una historia que contar… No, no podría superar con mi voz los decibelios de la música de los coches aparcados frente a los okupas de la acera de enfrente, sería una pérdida de tiempo… Podría ir con el coche hasta la sede de la Policia Local y quitarle la pistola al guarda que está siempre en la puerta fumando, eso seguro que le haría ilusión porque podríamos ir luego a pegar tiros a la calle Real, para meterles a los viandantes algo de sentido, una razón para valorar sus vidas… siempre pienso hacer esto, pero luego no lo hago, porque soy un soso cobarde…

Al final, he optado sólo por acompañarlo, estar con él en su agonía, sujetarle las nubes hasta que se disolvieran con la noche, contener la hemorragia de su crepúsculo, escuchar su respiración azul e intentar conservarlo en mi memoria… miércoles, 14 de marzo del 2018…no te olvidaré… o estamos ya a quince???…joder, qué día es hoy?????!!!!!… Mieeerda, otro día que se me muere sin saber quién era!!

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